Ernesto Cardenal Martínez (Granada, Nicaragua, 20 de enero de 1925) poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor y escultor nicaragüense de fama mundial, ante todo, por su obra poética, que le ha merecido varios premios internacionales. Es reconocido como uno de los más destacados defensores de la teología de la liberación en América Latina.
Algunos de sus libros son:
- Epigramas
- Salmos
- El telescopio en la noche oscura
- El cántico cósmico
- La revolución perdida
- El evangelio en Solentiname
- Vida perdida
- Los años en Granada
Premios y distinciones
- Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán (1980)
- Reconocimiento Internacional Foca Mediterránea – Premios Ondas Mediterráneas (2005)
- Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2009)
- Miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua (2010)
- Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2012)
- Doctor honoris causa por la Universidad de Huelva (2012)
- Premio Internacional Pedro Henríquez Ureña (2014), que otorgan el Ministerio de Cultura y la Presidencia de la República Dominicana, recibido durante el acto inaugural de la XVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2014 (FILRD), junto con el escritor Eduardo Galeano de Uruguay.
- Doctor honoris causa por la Universidad de Valparaíso (2014)
Podés ver:
Ernesto Cardenal: el poeta que halló las partículas de Higgs
Ernesto Cardenal: XXI PREMIO REINA SOFÍA DE POESÍA IBEROAMERICANA






Su autora, Ángela Saballos, periodista y narradora nicaragüense, ha escrito nueve libros, entre ellos seis de ensayo y entrevistas políticas siendo el primero Mis preguntas, elecciones 90 y el más reciente Mis preguntas, jóvenes 2016; así como dos libros de entrevistas a famosos escritores y un libro de cuentos, El triángulo de la chela cuya edición está agotada. Saballos irrumpió en 1969 en Nicaragua como la primera reportera incluida en el equipo de redacción del diario La Prensa en la que fue llamada Operación Eva por su Director, Mártir de las Libertades Públicas, Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por la dictadura somocista en 1978. Saballos se inició en ese período de alta peligrosidad y mística para los periodistas en Nicaragua, y se destacó de tal manera que ganó el Monje de Oro en su primer año como reportera, pues era la primera en lanzarse a cumplir las misiones más difíciles a las que sus colegas hombres no se atrevían.